La virgen de mi pueblo

Lejos estoy de tu Ermita Virgen santa de mi pueblo

pero está mi alma más cerca

cuando el cuerpo está más lejos

y más hermosa te admiro cuanto más los ojos cierro.

 

Y te siento aquí más honda,

aquí dentro de mi pecho

cuanto más corren los días

cuanto más vuelan los tiempos.

 

Que es esto? que se altera y que no cambia esto,

cuantas cosas han cambiado

y cuantas se llevo el viento

desde que siendo yo niño iba a rezar a tu templo.

 

Aquellos padres queridos, sacerdotes y maestros,

compañeros de la infancia

cuyo recuerdo venero;

costumbres patriarcales y usos de antiguo abolengo.

 

Todo pasó Virgen mía, todo lo arrastró ya el tiempo

sólo una cosa no pasa y esta cosa es tu recuerdo.

Te veo Virgen querida, te veo estando despierto

y estoy cerquita a tu lado por la noche cuando sueño.

   A ti te invoco si estudio, a ti te llamo en mis rezos

   y si con amigos hablo; es de Ti de quien me acuerdo.

   Aquella ermita hermosísima, aquel altar tan esbelto,

   aquel púlpito sagrado...y aquel camarín tan bello.

 

   Sobre todo esa es tu imagen con rostro tan placentero,

   con su sonreír tan dulce, con sus ojos hechiceros,

   con tu Niño tan divino,  con tus ángeles del cielo,

   con tu manto, con tus flores, me tienes aprisionado.

 

   Virgen santa de mi pueblo, tu que has roto las cadenas

   y deshecho tantos hierros

   de pobrecitos cautivos

   en el africano suelo.

 

   Y aunque parezca mentira esto es solo lo que quiero:

   Que no se rompan mis grillos

   y se estreche mas el cerco

   de este amor que aprisiona y me hiere aquí muy dentro...

 

 

   Por ti madrecita mía,

   por ti Virgen de mi pueblo.

Autor: José Ramón Almazán y Jorcano

Fecha: Febrero de 1917

Lugar : Marruecos

Facilitada por Mercedes del Val

 

José Ramón Almazán y Jorcano